Sabía usted que los productos biodegradables que ofrecemos son “sustitutos” y/o “alternativos” a los productos tradicionales o convencionales que usted probablemente esta utilizando en este momento.

Resulta, entonces, una tarea fatua comparar un producto tradicional con un producto biodegradable, a pesar que el uso o el beneficio de ambos sea similar y/o parecido.

La definición de sustituir es la siguiente: Poner a alguien o algo en lugar de otra persona o cosa.

Arando en el mar

No siga arando en el mar intentando comparar un detergente biodegradable con uno que no lo es. Aunque ambos sean utilizados para, por ejemplo, limpiar una área de su empresa, el detergente biodegradable reemplaza al convencional.

Comparando peras con peras.

Este simple, pero sabio principio se aplica al pie de la letra en el caso de los productos biodegradables. La comparación de productos debe hacerse entre productos similares. En este caso, el análisis que procede es entre dos productos biodegradables.

Peras con manzanas?

En términos más amplios, si usted esta cotejando un producto biodegradable con uno que no lo es, usted esta comparando peras con manzanas.

Algunas preguntas que usted debe considerar?

  • En cuanto tiempo se biodegrada el producto que actualmente esta usando?
  • Se biodegrada el producto en si o tan solo uno de sus componentes?
  • Si el producto que usted utiliza dice ser biodegradable… que institucion lo certifica como tal?
  • El producto se biodegrada… 20%, 40% o 90%?
  • Cuentan sus productos con las fichas tecnicas?
  • Cuentan sus productos con hojas de seguridad?
  • Cuentan con los requiistos de etiquetado exigidos por la ley?
  • Cumplen con la normativa de seguridad ocupacional?